

Buenas tardes a todos y todas. ¿Qué tal va ese pedazo de fin de semana? Hoy es mi Santo, es San Atanasio, siiii, existe, y está a la derecha de San Pedro en el Vaticano. Aunque a mí me gusta más pensar que el «santo de mi padre» (papá, te quiero¡¡¡¡), que también es Atanasio está a la derecha del Señor en el Cielo, claro que sí…, te lo mereces…..
Hoy es el día de la Comunidad de Madrid, así que felicidades a todos los madrileños.
Madrid es una ciudad a la que yo le tengo un cariño infinito, han sido muchos años viviendo en Madrid, y siendo andaluz de pura sepa, cuando me hablan de Madrid siempre exclamo el famoso dicho…. «De Madrid al Cielo».
Mis tres niñas han nacido en Madrid, algunos de los mejores años de mi vida los he saboreado en Madrid, gran parte de mi desarrollo profesional fue en Madrid, tengo grandes amigos personales y profesionales en Madrid, cuando llego a Atocha siento que he llegado a casa y cuando me marcho algo dejo atrás…, como el 11M. ¿Os acordáis de la canción que os dediqué el Jueves pasado? Ahora la entenderéis….
Aquella mañana el despertador sonó a las 6:45 de un jueves que nunca olvidaremos, me levanté algo dormido, ducha rápida, afeitado apurado y traje puesto. Salí de mi piso en Vicálvaro dándole un beso a mi mujer y diciéndole que a la tarde nos veríamos, que la recogería como siempre en su consulta del barrio de Salamanca. Hacía frío, bastante frío pero no llovía y decidí ir en moto a la oficina. De no tomar aquella decisión me hubiese montado en el cercanías que me llevaba desde Vicálvaro, pasando por Santa Eugenia, Valleca, El Pozo,…, donde muchos madrileños perdieron la vida ese día…, hasta Atocha…., donde más madrileños dejaron ese mismo día sus ilusiones, esperanzas, cariños, amores al pié de unas bombas…… Este era mi camino de todos los días para ir al trabajo, y el de Alicia también…..
Pero aquella mañana bajé al trastero y me puse todo el equipamiento de moto encima del traje, pantalones, botas, chaqueta, bufanda, «bragas», los dos pares de guantes y el casco…., eran las 7.30 de la mañana.
Salí del parking, ¡¡¡¡que frío entraba por la ventilación del casco¡¡¡¡ Y si lo cerraba se me empaña la visera……. Cogí el trozo de la carretera de Valencia, Rivasvaciamadrid que me llevaba a la plaza del Conde Casal, de ahí pasando por Atocha llegaba a la Plaza de las Cortes, donde está el Congreso de los Diputados y Diputadas, mi destino, en unos veinticinco minutos….. Pero aquel día se hizo eterno…
Cuando estaba bajando con la moto hacia la plaza del Conde Casal, a las 7.45 horas toda la circulación estaba completamente parada…..Las bombas ya habían estallado pero yo no lo sabía……..y de repente dos coches de la policía municipal con la sirena al máximo se habrían paso entre los coches, ¡¡¡¡esta es la mía¡¡¡ dije porque no podía avanzar con la moto….. Me coloqué detrás de uno de ellos y lo seguí muy despacio conforme se iba abriendo paso dejando coches apretujados a izquieda y derecha….
Ya quedaba muy poco para llegar a Atocha, como unos trescientos metros, cuando los policías dejaron de avanzar, los coches estaban completamente bloquados, se bajaron de su vehículo y empezaron a decirle a todos los coches que tenían alrededor, «dejen sus vehículos, CORRAN….., CORRAN………, CORRAN……» …haciendo señares con las manos y con todo el cuerpo…….
Miré hacia adelante y ví como un montón de gente venía corriendo entre los coches abiertos, los dejaban arrancados y huían, …..todos ellos habían escuchado la explosión pero yo no, llevaba puesto mi cubrecabeza, las «bragas» y el casco, no escuchaba casi nada, solo el sonido del motor de mi moto…
Desde la moto empecé a cerrar puertas de coches como puede, miraba hacia un lado y otro para no atropellar a ninguno de los «corredores», y así conseguí avanzar los metros que me quedaban hasta la gasolinera de Atocha y cuando llegué no podía creer lo que estaba viendo…. Muchísimas personas llorando, abrazados, otros tiradas en la acera, con sangre en las manos…, un hombre mayor con traje claro con un pañuelo en la mano tapándose un brecha en la cabeza, gente ensangrentada, sangre, mucha sangre, demasiada sangre…,
A través de la visera empañada de mi casco vi como si de una película muda se tratara el horror de las caras, el miedo, el terror, el dolor de todas aquellos vecinos de Madrid que no sabían lo que estaba pasando…., ni yo tampoco…….
Nuevamente un policía municipal con cara descompuesta y sin gorra pedía que corríeramos, que nos fuéramos de allí, por lo que con mucho cuidado sorteando a la gente asustada que avancé subiendo la calle Alfonso XII y volví a bajar por la primera a la izquieda, la calle Dr. Velasco, y a mediación de la calle un policía municipal me paró y me dijo que por favor saliera rápido de aquella zona, le pregunté qué ocurría y me contestó que había habido un atentado en Atocha con muchos muertos pero que había amenaza de bombas en la zona…, que corriera y salieres de allí lo antes posible…..
Volví a bajar la visera de mi caso y ya no la subiría hasta llegar a la Plaza de las Cortes, a mi oficina, donde todos estábamos…, podéis imaginarse…., ¿falta alguien? Preguntábamos……
Alicia no cogía el teléfono……. Por Dios, contéstame¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Pusimos las noticias, «…. Ha habido un atentado en Atocha….», decía, pero también en el cercanías, en el Pozo….. Ese era mi cercanías, y el de mi mujer………… ¡¡¡¡¡¡¡Cariño, cógeme el teléfono por favor Dios¡¡¡¡¡¡, ….., pero ella no contestaba…….
Mañana os contaré la segunda parte de este relato que no suelo recordar a menudo, pero que para todos marcó un antes y un después en nuestras vidas………
Aunque sea muy temprano, no dejéis de recordar que cuando está noche os vayáis a la cama debéis darle un beso enorme a la persona que tenéis a vuestro lado, nadie asegura que la vuelvas a ver…., que se lo digan a los pobres del tren…. , y si no tenéis a nadie, pues eso, que me lo enviéis a mi…,
No dejéis de escribirme con vuestras impresiones porfa……
Un fuerte abrazo a todos……
P.D. Perdonada por las faltas de ortografía pero es que no tengo ganas de repasar el escrito jejejejejej