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¿Quién es ZZP?

A continuación os publicamos, en primicia, el cuento de título «Ese soy yo, ZZP», premiado en el Certamen Literario del colegio Santa Teresa de Jesús de este año. Espero que os guste. Ya me contareis.

«ESE SOY YO, ZZP»

img_1001Hace mucho tiempo, cuando era un niño con once años tuve que tomar una decisión que me marcaría para el resto de mi vida. No quería que me llamaran como me habían bautizado mis padres, un nombre que más que un nombre era un retrato dedicado a mis antepasados, así que decidí cambiarmelo y que todos me llamaran, a partir de ese instante, ZZP.
En realiadad ZZP no lo inventé yo, lo reconozco, lo copíe, y espero que nunca me pidan responsabilidades, pero ¡que sabe un niño de once años de esas cosas!. Copié el nombre de un anuncio de insecticidas que vi en la tele. Me servía genial para firmar los record que obtenía una y otra vez en las maquinitas de marcianitos, y no había cosas que más me gustara que ver mi nuevo nombre como el mejor de los mejores derribando naves espaciales o jugando al ComeCocos en las salas de videojuegos, me sentía el más importante, ¡¡ese soy yo, ZZP¡¡

img_1002Todos me conocían en la sala de videojuegos, y cuando me disponía a pelearme con la maquinita siempre me escoltaban dos o tres discípulos que veían alucinados cómo acababa con las hordas de extraterrestres y platillos volantes que intentaban derribar mi nave espacial. Me sentía invencible, importante, grande y feliz, pero cuando se me acaban los cinco duros de la paga y tenía que marcharme al colegio todo volvía a la realidad, y en la vida real los «marcianitos», los profesores, me agobiavan muchísimo y el peso de la incomprensión que mostraban mis compañeros de clase hacia mí me hacían sentirme el bicho raro de clase.
Un bicho raro con sobrepeso desde que nació, lo que se conoce como un niño gordo, que jugaba al fútbol como un pato mareado y que corriendo se cansaba al recorrer la mitad de la pista del colegio. Un bicho raro al que sus profesores le habían saltado un curso hacia adelante porque decían que era muy inteligente, que si embargo se aburría en clase y se refugiaba en sus fantasías infantiles de batallas, héroes, comic y películas de cine.

La mejor hora del día eran las cinco de la tarde, cuando sonaba la sirena del colegio y todos salíamos corriendo, unos dirección al campo de fútbol, otros a jugar a las bolas, otros a casa ha hacer los deberes y yo, el superhéroe ZZP, al cine con mi abuelo.

Ya no me agarraba de la mano cuando andábamos por la calle porque ¿quién ha visto a un superhéroe agarradito de la mano de su abuelo? ¡¡Que vergüenza¡¡¡ Andábamos uno al lado del otro como dos amigos que acaba de encontrarse para darse un paseo, además, ya casi teníamos la misma altura, solo me sacaba una manita de nada……

img_1003Mi abuelo compró las entradas del cine, los superhéroes no pagamos esas cosas ni tampoco comemos chucherías, entramos en la sala enorme que había detrás de las pesadísima cortinas y nos sentamos juntos en las mismas butacas de siempre, en la fila 18.

Se apagaron las luces y empezó la proyección de la película por el NODO, ¡¡¡qué rollo¡¡¡, pero ¿a quién le gusta perder el tiempo viendo estas cosas? Pensé para mí mismo.., pero claro está, no podía hacer nada más que aguantarme….

img_1005Estaba muy nervioso, porque cuando empezaba la peli automáticamente me convertía en el protagonista. Nadie se daba cuenta pero me transformaba en un instante y me metía …directamente en el cuerpo del protagonista, mis manos se transformaban en las suyas, su pelo en el de él, y sobre todo, sus zapatillas de deporte, eso era lo más importante, me hacía con sus preciosas zapatillas ¿dónde las conseguirían? me preguntaba, mis «tórtolas» son feísimas¡¡¡¡

Aquella tarde tuve toda la suerte del mundo, mi transformación me hizo viajar hasta ese enorme y moderno país que se llama EE.UU, donde todos visten guai guai, los coches son guai guai, las gorras son guai guai, las casas son guai guai y los salones de videojuegos son ¡¡¡guaiiiiiiiiiiiiiiii¡¡¡¡ ¿Por qué no tenemos nosotros estas cosas en mi pueblo? No lo entiendo¡¡¡ me decía resignado…. Pero yo ya estaba en EE.UU, en una ciudad de nombre impronunciable, en un salón de maquinitas alucinante y delante de una videojuego de matar marcianitos que me era muy, pero que muy familiar.

img_1009El protagonista, o sea, yo, estaba solo en la sala, concentrado en mis obligaciones de mejorar el récord cuando de repente las luces de la sala empezaron a parpadear, la pantalla se apagó y la sala quedó completamente a oscuras. Únicamente estaba encendida una lámpara colgada en la entrada del salón, se balanceaba de un lugar a otro como si alguien le hubiese dado un golpe y me deslumbraba cada vez que la luz me incidía directamente en los ojos. El silencio era absoluto, no era capaz de escuchar nada de nada ¿me abría quedado sordo? pensé,…., cuando de repente un cañón de luz que parecía que venía del cielo me alcanzó de lleno, miré hacia arriba e intenté ver algo tapándome los ojos con la mano a modo de visera, pero no veía nada de nada…….

img_1006De repente, como si me despertaran de un sueño me encontré en una sala blanca, de paredes blancas, de techos blancos, rodeado de una luz blanca y de un silencio completamente negro ¿existe el silencio oscuro? No lo sé, pero ese lo era, un silencio muy oscuro…. Alguien habló, tan alto que parecía la megafonía de mi colegio pegada a mis orejas, no tuve más remedio que llevarme las manos a los oídos, hacía daño, mucho daño…. La voz paró de repente, menos mal, y cuando volvió a escucharse fue mucho más bajito, casi como si la tuviese a mi lado. Era una voz que me resultaba familiar, en cierto aspecto agradable, me transmitía calma y tranquilidad, estaba seguro que ya la había escuchado antes…, y me vino a la cabeza, como si se encendiera una luz……., ¡¡¡¡¡¡era la voz de las instrucciones del videojuego al que tanto tiempo le dedicaba¡¡¡¡¡ y me decía….., «tranquilo, no pasa nada, hemos venido a pedirte ayuda….».

Me quedé perplejo, no sabía qué decir ni qué hacer, pero de repente salió de mi interior la voz se superhéroe que tenía desde hace poco y pregunté:

– ¿Quién eres? ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?

La voz conocida me dijo muy tranquilamente:

– ZZP, no tengas «miedo», te lo contaremos todo poco a poco, lo primero que te diremos es que necesitamos tu ayuda, llevamos mucho tiempo buscándote y por fin te hemos encontrado. Eres nuestra última esperanza……..

– ¿Cómo que soy vuestra última esperanza?¿Eso qué significa? Además, yo no tengo miedo……, dije soltando un pequeño gallo que me hizo delatar que en realidad estaba muy asustado.

– Mi nombre es impronunciable es tu idioma, pero me puede llamar NIKE…, me contestó la voz.

– ¡NIKE¡, ¿cómo las zapatillas de deporte?¿Qué clase de nombre es ese?¿Te estás quedando conmigo? Pregunté irónicamente.

– NIKE, creíamos que te gustaría, pero si quieres que te llamemos con otro nombre no hay problema, me contestó la voz.

– Mejor déjalo así, te llamaré NIKE, me gusta más, creo, ¿y qué quieres de mi NIKE?. Mis padres seguro que me están buscando, ¡¡¡conociendo a mi madre habrá mandado a buscarme a la sexta flota¡¡¡¡¡¡.

– No te preocupes, cuando te devolvamos a tu planeta parecerá que no te hayas ido, salvo que, claro está, no vuelvas….., me dijo la vos con cierto sarcasmo.

– ¿Cómo que no vuelva? ¡¡¡Me la voy a cargar pensé para mis adentros, seguro que me la cargo¡¡¡…….

img_1007– La Galaxia está en guerra, estamos ante la batalla final contra los XCVSDERW, que a partir de ahora llamaré los Malos. Hemos distribuido videojuegos por toda los planetas de nuestro sistema para encontrar a verdaderos guerreros que nos puedan ayudar en el combate final, y tu has sido elegido como uno de ellos, por tu destreza y habilidad…., me contestó NIKE.

– Si, es cierto, soy buenísimo jugando a los videojuegos. Debajo de esta barriguita gordita hay un verdadero atleta, un campeón, un superhéroe capaz de acabar con todos los Malos donde y cuando ellos quiera……dije todo de corrido y con aires de grandeza.

– Estupendo ZZP, ya vemos que no necesitas abuela, pero tu valor lo tendrás que demostrar en el campo de batalla y tu nave te está esperando detrás de esta pantalla de videojuego, dijo NIKE….

img_1008De repente se encendió la pantalla de videojuegos más alucinante que había visto nunca, no le faltaba de nada, doble mando, altavoces triple sorround, pegatinas cuádruples por todos lados y lo mejor, un sillón de navegación intergaláctica, ¡¡¡¡alucinante¡¡¡¡¡ Con casco y todo…….

– Rápido, la batalla está apunto de comenzar, todas las naves aliadas te están esperando para iniciar el combate, me dijo NIKE.

No podía desaprovechar aquella oportunidad de demostrar que era el mejor guerrero de la galaxia, me subí al sillón de navegación, me puse el casco, bajé la visera y me dispuse a entrar en combate. Por un momento me entró un repelús…, pero ¿quién dijo miedo?. Apreté el play y me encontré montado en mi nave espacial.

Tenía un montón de naves a mi derecha y a mi izquierda, eras las naves de mis compañeros de batalla, y delante se encontraban en formación triple de ataque las naves de los Malos, que por cierto, eran bastantes más feas que la mía.

img_1010Sin esperarlo vi como se acercaba un misil lanzado por los Malos, viré a mi diestra y lo esquivé. ¡¡¡¿Esa tenemos?¡¡¡ me pregunté. Estuve a punto de recibir un primer impacto de los tres que como máximo soportaría mi recién estrenada nave. Empecé a disparar, delante, arriba, abajo, izquierda, derecha…., los restos de las naves de mis enemigos saltaban por todos lados, impactaban en mi pantalla pero no la atravesaban, parecía que todo iba bien…. ¿Seguro?

En la guerra no hay nada seguro me dije a mí mismo, por mucho que haya bautizado a mi nave con el nombre de «Tizona», la famosa espada del Cid, y efectivamente, un misil de crucero lanzado desde un destructor interestelar enemigo impactó de lleno en mi motor derecho y empezó a arder. Tuve mucha suerte, pude apagarlo rápidamente con un giro espectacular propio de un as de la aviación como yo y me dispuse nuevamente a combatir.

img_1011Las manos me sudaban debajo de los guantes y el corazón me iba a mil por hora, pero debía continuar, ahora no podía fallar, habíamos conseguido contener el embite de los Malos y ahora nos tocaba a nosotros. Un doble tirabuzón, una caida imposible y me puse en la cola de uno de los Malos Malotes, una de sus naves nodrizas de telecomunicacines. Si fuese capaz de abatirla la victoria estaría mucho mas cerca. Apunté, el objetovo se movía muy rápico, ¡¡¡puedo conseguirlo¡¡¡ me dije,…., un poco más, 4, 3, 2, 1, fuego¡¡¡¡ Disparé una ráfaga de mi laser y abatí el objetivo, los restos impactaron de lleno en mi carlinga y a punto estuvieron de romper el cristal, pero se introdujeron en mi motor número dos y saltó por los aires, ¡¡segundo impacto¡¡, solo me queda uno……, ¡¡la cosa se estaba poniendo fatal¡¡ ¿no hay botón de reniniciar partida? Me dije a mi mismo.

img_1012A mi alrededor había explosiones por todos lados, en la radio escuchaba que muchos compañeros estaban cayendo en la batalla, esto no es divertido me dije a mí mismo, no es como en los videojuegos de verdad, aquí hay gente muriendo, ¡¡no lo entiendo¡¡. Escuché por la emisora central que nos estaban pidiendo que nos retirásemos, poco había que hacer ya, pero yo no quería abandonar, mi padre siempre me dice que abandonar no es una opción, hay que seguir, una y otra vez, uno, dos, uno, dos, hasta conseguir el objetivo, y así me lo planteé.

Comuniqué por radio que iba a probar una última cosa que seguro que los Malos no se esperarían, el factor sorpresa sería imprescindible, y apunté el morro de mi nave hacia su antena de transmisiones, un único punto muy pequeño a muchos metros de distancia, pero si acertaba mis compañeros tendrían una oportunidad. Esquivé un primer misil, una segunda descarga de trinita explotó cerca de mi nave pero no me alcanzó, ya me queda menos, muy poco, ahora no puedo fallar,…., esquivé dos bengalas de azufre y me situé a las seis de mi objetivo, justo detrás…, apunté, respiré profundamente, cerré los ojos y apreté el gatillo para lanzar los dos últimos misiles de crucero que me quedaban. Salieron de la nave y los veía avanzar delante mía, ¡¡¡podéis hacerlo¡¡¡ les dije dándole ánimos a los dos explosivos, podéis hacerlo¡¡¡¡¡¡¡ El corazón se me iba a salir cuando vi que ambos impactaron de lleno en el minúsculo objetivo y todos las naves enemigas empezaron a pararse. ¡¡¡¡¡Hemos ganado¡¡¡ me dije a mí mismo…….

Como si me desvaneciera, me encontré nuevamente en la sala blanca, de luces blancas, paredes blancas, techos blancos y puertas blancas. Estaba de pie, ya no tenía ni el casco ni el equipo puesto, me encontraba solo nuevamente rodeado de un silencio absoluto. Volví a escuchar la voz familiar que me acogió la primera vez y me dijo:

«Gracias, muchas gracias, hemos conseguido ganar la batalla y con ella la guerra que teníamos con el Mal. Mal y Malos Malotes son sinónimos, son frutos de una misma planta llena de veneno. Hemos decidido premiarte con tres regalos, tres pequeñas estrellas de cinco puntas que a partir de ahora siempre estarán contigo recordándote porque has luchado y lo que has conseguido.

img_1013La primera estrella te recordará el valor que has demostrado, con ella contraes la responsabilidad de proteger a todos los que son más débiles que tú, y si fuese necesario dar la vida por ellos. Protégelos pase lo que pase.

La segunda estrella te recordará el amor que sentimos por ti y lo agradecidos que te estamos. A cambio tendrás la obligación de amar a todos tus semejantes, por minúsculos que sean. Todo el universo está lleno de vida, de vida con mucho amor, compártelo.

La tercera estrella te recordará que la violencia, la guerra, es siempre la última opción, la ÚLTIMA con mayúsculas. La guerra no es un JUEGO, es una pesadilla en la que todos perdemos, ganadores y vencidos perdemos. No lo olvides, nunca utilices la violencia, no respondas a la violencia con más violencia, sino con paciencia, comprensión, humuldad y amor.

Estamos en deuda contigo y cada vez que nos necesites estaremos a tu lado, solo tendrás que apretar fuertemente las tres estrellas que te hemos regalado y volverás a esta sala, y podrás pedirnos lo que quieras, siempre que la petición se base en los tres principios que te hemos transmitido, proteger al dévil, amor para todos los seres del universo y paz, nada de violencia»

La luz se apagó, me quedé en silencio y a oscuras ¿estaba dormido?
Cuando abrí los ojos me encontraba en el cine al lado de mi abuelo, me miró y dijo: ¿has dormido bien? Te quedaste dormido nada más empezar la películas y ya ha terminado, tenemos que irnos a casa que tus padres y la abuela no están esperando…….

Aún me sentía como dormido cuando metí la mano en el bolsillo pequeño de mi pantalón vaquero, y saqué tres pequeñas estrellas de cinco puntas cada una. ¡¡¡Ha sido verdad, no lo he soñado, ha sido verdad¡¡¡

Si que fue verdad y desde entonces soy ZZP, ese soy yo, ZZP y he tenido cientos de aventuras que os iré contando poco a poco. Cuando me necesitéis solo tenéis que buscarme…

A la mañana siguiente pasé por el salón de videojuegos y vi la máquina con las que tantas batallas había compartido y me acorde de mis promesas, nada de violencia, y desde entonces tengo el récord mundial del ComeCocos ¿alguien quiere jugar conmigo? Jejejejejej.

 

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