84/10000 «No agachemos la cabeza»

Contador de visitas:

146103
83/10000 «Un día para recordar…….»
30 octubre, 2016
85/10000 «Que bonito es mi castillo¡¡¡¡¡»
21 noviembre, 2016
Show all

84/10000 «No agachemos la cabeza»

Buenos días a todos y todas¡¡¡¡ Cuánto tiempo¡¡¡ La verdad es que hace más de quince días desde la última vez que me senté delante del escritorio a contaros algo, pero llevo un par de días dándole vueltas a mi cabeza y quería compartirlo con vosotros, que me diérais vuestra opinión.

Antes de nada quería daros las gracias a todos los fontaniego y fontaniegas que me paráis por la calle y me agradecéis el manifiesto que compartí con vosotros en la pasada jornada por el cáncer. Las gracias os la tengo que dar yo a todos vosotros por hacerme sentir tan bien cada vez que os acercáis a mi y me transmitís vuestra alegría. Gracias de veras¡¡¡¡¡¡

Yo acostumbro casi a diario a salir a pasear por las calles del pueblo, por una me entro y por otra me salgo. Me sienta la mar de bien en todos los aspectos, hago ejercicio físico que tan necesario es, me aireo un poquitín de estar tanto rato en el despacho o en el sillón de la salita y sobre todo me ayuda a despejar mi mente, esa «mentecita» que ya todos conocéis y que hace la pobre lo que puede, que muchos días no puede tirar de su alma…….. Suelo salir a caminar con mis casos puestos y escuchando música relajante, música que me ayude a sentirme bien conmigo mismo, con los demás, y me permita fijarme en todo aquello que tengo alrededor y que tanto trabajo que cuesta «ver» y «percibir».

img_1016Gracias a Dios la evolución de mi problema de cabeza, aunque muy despacio, muy despacio, siempre ha ido hacia arriba, mejorando poquito a poco. Al principio cuando andaba por esas calles con mis gafas oscuras y cara triste prácticamente no me daba cuenta de nada de lo que tenía a mi alrededor, tenía que prestar tanta atención en no «perderme», (sí perderme por mi propio pueblo¡¡¡), en no tropezar con nadie o con algo, o simplemente que no me pillara un coche…., que ya era bastante esfuerzo. Pero hoy por hoy ya prácticamente puedo pasear de manera muy tranquila disfrutando del camino que estoy haciendo cada vez que salgo de casa, saludando a quién me encuentro a mi paso, viendo lo que tengo a mi alrededor y tropezando bastante menos.

Y es precisamente en lo que tengo a mi alrededor en lo que más me fijo últimamente. Me lo he estado perdiendo durante tanto tiempo que ahora se puede decir que casi me he convertido un poco «cotilla». Me he dado cuenta que hay tiendas nuevas y que otras han cerrado, que hay casas que han pintado sus fachadas de otro color, que han puesto carteles nuevos en algunas calles e incluso que han cambiado la dirección de algunas de éstas….. He descubirto un nuevo pueblo ante mis ojos, ante mi mismo, y algunas cosas de las que veo me encantan y otras no tanto.

Justo enfrente de mi casa, en la misma acera de los bomberos, se suelen reunir algunos vecinos a tomar el sol, a charlar, a compartir sus cosas, a intentar disfrutar del tiempo libre que le está dejando disfrutar la vida, y los veo intentar aprovechar esos ratitos que pasan juntos como niños que están en el patio del colegio…, pasándolo bien….. Pero sin embargo, también hay algunos hombres, vecinos que todos conocemos, a los que muchos miramos pero que no vemos, que lo están pasando mal, y que sus caras agachadas cubiertas por sus manos cruzadas no dejan ver la tragedia de vida que han soportado y que soportan a diario. Seguramente han cometido muchos errores a lo largo de sus vidas, posiblemente han hecho cosas que no debieran haberse hecho, a lo mejor incluso han hecho más daños a las personas que han tenido a su alrededor de lo que ellos mismo son conscientes, pero la fe que yo tengo en las personas me hace pensar que dentro de sus cabezas, de sus corazones, de sus almas, de sus manos, hay personas que necesitan desesperadamente ayuda para no ahogarse en un mar en el que ya les quedan muy pocas islas a las que poder llegar.

img_1014No agachemos la cabeza cuando pasemos por su lado, no miremos hacia otro lado, no los ignoremos, imaginad que a lo mejor una simple sonrisa que les crucemos podrían alegrarles el día, hacerles sentirse personas otra vez, hacerles sentir que existen, que están ahí, que son ALGO y no nada. Ha sido tanto el tiempo que yo mismo he dejado de percibir a mi alrededor que cuando he despertado y he visto esta realidad, estos casos, me han hecho sentirme muy triste.

Ya sabéis que a mi me gusta quedarme con las partes positivas de las cosas, y hoy me quedo con la parte en la que he «despertado» a esta realidad y he hecho algo, aunque solo sea escribir estas líneas, para poder ayudar a solucionarlo. ¿Me echáis una mano?

Que tengáis un maravilloso fin de semana, que disfrutéis muchísimo, y que me contéis cosas…., muchas cosas… os hecho de menos.

 

Un abrazo enorme a todos y todas….

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

veinte + dieciseis =